Bien, como vimos anteriormente Aruba es el paraíso en la tierra, no solo tiene playas de arena blanca y agua en tonalidades azules que se amalgaman con el cielo celeste y soleado, sino que se presta para casi todo tipo de actividades. Desde deporte acuático hasta tomar sol y darse el lujo de no hacer nada más que descansar viendo el hermoso paisaje, todo es posible aquí.
Llendó más allá de las pacíficas y solitarias playas, pueden darle una visita al campo de golf en Tierra del Sol, aquí verán cosas verdaderametne impresionantes, terrenos con cactus y rocas rodean todo el parque, en algunos de los médanos desérticos que componen el paisaje, en donde habitan aves salvajes que se resguardan en cuevas que quedaron de antiguas formaciones coralinas.
Pero aquí no todo es playa y mar, por los caminos serpenteantes adentrandose en la isla, si hace una excursión en jeep o 4×4, podrá descubrir verdaderas maravillas, desde iglesias y blancas cruces, hasta fantásticas formas y diseños que se esculpen en formaciones rocosas. En las antiguas cuevas y grutas, se hayan las ruinas de oro que datan del siglo XIX, además de descubrir un antiugo cementerio en donde descansan los primeros pobladores de la zona.
Otra de las cosas que no querrá perderse es el Puente Natural de Aruba, a 25 ies sobre el nivel del mar y con una profundidad de cien ies y paredes e rocas bañada por el mar y compuesta de corales sólidos. Lo cual nos demuestra perfectamente que Aruba no sólo es paradisíaca, sino también un país de contrastes perfectamente representados e integrados para que conformen un destino único.
Es así como el área entre la zona desértica y los alrededores de la ciudad, se compone de jardines con plantas y cactus, y hasta algún pescador reciclando sus redes. Aquí es donde se únen los dos paisajes, y lo hacen de forma espectacular.
Fotos Vía: Flickr
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