Este es uno de los casos en que debemos hacerle una reverencia a la naturaleza, pues no escatimó en belleza al brindarnos esta maravillosa Isla ubicada en la Polinesia Francesa. Bora Bora es uno de esos lugares en los cuales pareciera que estamos en un escenario de película, que cuando hay que volver a la realidad no queremos, Bora Bora es uno del los sitios que todos quisieramos conocer, aunque sea una sola vez, antes de morirnos.
Relativamente pequeña, con 6 km de longitud y 4 Km de anchura, y ubicada al noroeste de Tahití, Sus paisajes nos muestran una paleta de colores que nos dejará atónitos, empezando por las distintas tonalidades que marcan la profundidad del agua en tonos desde el verde al azul, siguiendo por el arrecife de coral que rodea la isla y encierra tesoros de flora y fauna submarina, hasta llegar al brillante sol en el cielo celeste que hace que la arena blanca brille y resalte toda la belleza alrededor nuestro.
Les doy un consejo, no hay mejor forma para admirar todo el contraste de colores y toda su belleza que desde el aire, por lo cual una excursión en helicóptero es ideal para que puedan apreciar mejor todo lo que nos ofrece. Ahora, si lo que quiere es apreciar toda su belleza por dentro, y ver lo verde y fértil que puede ser, le recomiendo un safari en jeep. Si se suben arriba del vehículo para adentrarse en la naturaleza, no dejen de visitar los Templos de Piedra Marae, enclavados en las zonas arqueológicas.
Los pueblos de Faanui, Anau y Vaitape, son visita obligada, si no fueron allí, no conocieron bien Bora Bora, no solo son atractivos por los hermosos mercaditos que tiene, en los cuales se puede conseguir todo tipo de objetos y productos típicos de por aquí, sino que la gente, la alegría, y lo colorido de estos lugares, nos permite conocer las costumbres del pueblo de esta isla y lo amables que son.
Artículos relacionados






0 Comentarios en “Bora Bora, la más bella del mundo (I)”