
Para los viajeros que buscan vivir experiencias emocionantes, alejadas en extremo de la rutina de la vida diaria, participar de un rodeo con tiburones puede colmar todas sus expectativas. Permanecer sumergido, en medio de unos cuantos ejemplares de estos depredadores marinos, no es algo para lo que todos los corazones estén preparados.
Walker’s Cay, en las Islas Abacos de las Bahamas, antiguo refugio de contrabandistas de ron, posee un centro de pesca deportiva que no tiene nada que envidiar a otros del Caribe. Por supuesto, el buceo y la natación son prácticas habituales, pero el momento álgido siempre lo ofrecen los tiburones y el rodeo que se organiza en estas aguas claras y limpias.

Más de un centenar de ejemplares de tiburones coralinos, toro, de aletas negras y nodrizas, entre otras variedades, se reúnen en una zona de apenas diez metros de profundidad. El barco cruza el agua con cebos de pescado que atraen a los tiburones.
Mientras los peces están ocupados persiguiendo los diferentes cebos, no prestan atención a los buceadores. Es así como los viajeros pueden permanecer y avanzar junto a ellos en una experiencia llena de adrenalina e inolvidable.
Las diversiones no terminan con el rodeo acuático. El hotel y el puerto deportivo de Walker’s Cay ofrece a los aficionados a la pesca, espacios ideales para practicar las habilidades persiguiendo peces aguja, petos y atunes. Cada año, en abril, muchos de los amantes de la pesca deportiva, toman parte en el Torneo de Pesca de Aguja, un auténtico acontecimiento en la isla.
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