Ubicada al oeste de la capital de Jamaica, Kingston, en una meseta a unos 630 metros de altura se encuentra Mandeville, ciudad fundada en 1816 por colonos ingleses. Éstos vinieron a Mandeville para escapar del clima frío y constituyeron un pueblo al mejor estilo inglés.
Los hoteles se establecieron en el lugar para servir a los emigrantes y viajeros negociantes. Sin embargo, en los años 50, las áreas costeras con sus bellísimas playas de Jamaica comenzaron a destacar a esta parte de la isla.
Este lugar posee un clima más frío que en la costa y es considerado como el centro de una zona rural, alejado del alboroto de la costa norte.
Esta ciudad contrasta enormemente con los otros pueblos de Jamaica, ya que es más limpio, abierto, cultural y está bastante falto de turistas. Esto último no quiere decir que Mandeville sea menos interesante, ya que es posible tener contacto con los lugareños, pasear alrededor del pueblo admirando el bello paisaje, cenar en algún restaurante y por qué no, ser invitado a una fiesta privada. Además, Mandeville cuenta con una iglesia parroquial, una plaza, una torre de reloj y gran cantidad de pintorescas casas.
Por otra parte, a poca distancia de Mandeville se encuentran las calmas playas del sur, las cuales poseen un clima fresco y suave.
Si bien no hay mucha cantidad de alojamientos para hospedarse, si lo que desea es disfrutar de un pueblo jamaiquino con una gran influencia inglesa, de esplendorosos paisajes y de una tranquilidad única, tenga en cuenta a Mandeville como un próximo destino turístico.
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