
Puerto Rico, a simple vista, es tierra de salsa, merengue, surfistas y bebidas como el ron. Es sinónimo de alegría, diversión y gente extremadamente agradable. Pero también es el destino que alberga a la Isla Culebra, porción de tierra sobre el este de Puerto Rico.
A diferencia de los demás destinos caribeños, la Isla Culebra no es un punto turístico de gran difusión a nivel mundial y justamente es esa cualidad que atrae a quienes necesitan y gozan de regiones prácticamente vírgenes y poco frecuentadas por turistas. Como toda isla del Caribe, fue un concurrido punto de encuentro de piratas que debían realizar una parada en la isla antes de proseguir viaje.
En la Isla Culebra quedaremos maravillados con los increíbles paisajes naturales, las playas que parecen extraídas de un paraíso lejano y aguas cristalinas, turquesas y cálidas. Y durante todo el año la temperatura media es de 30 grados, ideal para vivir sobre sus blancas y radiantes arenas.
La manera más práctica de llegar a la isla es desde la ciudad de San Juan de Puerto Rico, a tan sólo menos de 30 minutos. También se podrá tomar un ferry. Ya sea por aire o por agua, el objetivo es llegar a la isla aunque, de elegir, optaría por un ferry. La oferta de alojamiento es muy buena, pues se podrá hacerlo en buenos y lujosos hoteles, en simples viviendas o en campings.
Una última recomendación: no olvidar de contratar un instructor para bucear en los arrecifes. Es seguro, y vivirá una de las experiencias más apasionantes del mundo marino.
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