
La isla de Sainte Croix pertenece a las denominadas Islas Vírgenes Norteamericanas, se caracteriza por ser la más extensa con 212 km2 y por ser cede de la destilería de ron Cruzan Rum. Antiguamente estaba dedicada al cultivo de azúcar, pero actualmente esa producción fue perdiendo terreno. Hoy en día la isla se sustenta con el turismo, el ron y una refinería de petróleo cerca del aeropuerto.
En su historia podemos mencionarle a los indios caribes, Colón, franceses y daneses, estos últimos fueron los que le dieron estilo a Christianested, la capital de St. Croix. Esta se destaca por ser muy pequeña, ubicada junto a una tranquila ensenada, y data del año 1733, año en el cual fue fundada.

En la bella capital de St. Croix tienen bastantes cosas para admirar, una de ellas es el Fort Christiansvaern, un castillo que parece de jueguete a simple vista, en el Christiansted National Historic Site, construido entre 1738 y 1749, hoy exhibe piezas históricas en su planta alta.
Justo enfrente de la fortaleza pueden admirar la Old Danish Customs House (1715), la Scale House (Siglo XIX), lugar de pesaje e inspección del cargamento de los barcos, también pueden admirar el Steeple Building (1795), una antigua iglesia luterana que es un pequeño museo hoy en día, y no se olviden del primer almacén de la Compañia de las Indias Occidentales y de Guinea, lugar de subastas de esclavos en su época.

Aquí también se ubica la Government House (siglo XVII), residencia de Peter von Scholten. También, muy cerca de esta casa y la bahía tiene lugar el mercadillo al aire libre de Kings Wharf, un sitio muy lindo para disfrutar de un café en buena compañía y conseguir todo lo que se le ocurra. Luego, y siguiendo con las compras, por la Strand Street tiene la zona de tiendas y boutiques, sitio predilecto para las mujeres que aman salir a renovar su guardarropas.
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